JUECES Y OSCUROS FUNCIONARIOS MUNICIPALES PUEDEN DEJAR SIN CASA A 50 FAMILIAS CAJAMARQUINAS

Un complejo y amañado proceso judicial, con propiedades, difuntos y esqueletos cajamarquinos que datan del siglo XIX, podría concluir con un desalojo salvaje contra más de 50 familias cajamarquinas, que nunca fueron notificadas oficialmente.

El caso está contenido en el expediente judicial N°00361-2005, sobre Mejor Derecho de Propiedad, seguido por la familia Vásquez Quiroz contra la familia Torres Silva. La propiedad en disputa es “La Huaca” (sic), ubicada entre los jirones Santa Rosa, Luis Reyna Farge y Argentina del Barrio Aranjuez, y tiene una extensión superficial de 10,999.60 M2. Para el Poder Judicial, ya el asunto está resuelto a favor de los demandantes, la familia Vásquez Quiroz: Un desalojo, fijado para este viernes 19 de enero, a horas 11:30 a.m., pone fin a una historia, que, sin embargo recién podría comenzar, como en el caso de Fidel Flores, a mostrarnos su rostro más horrendo.

El escabroso caso deja advertir varios detalles que llaman la atención: el proceso judicial del cual se pretende ejecutar la sentencia, se siguió sin conocimiento de los verdaderos propietarios y posesionarios de los terrenos. Las más de 50 familias que ocupan el predio en disputa, no han sido demandadas. Los demandados TORRES SILVA para el 2005, año que se inicia este proceso, ya no eran propietarios del predio “La Huaca”, ya que el año 1988 transfieren sus propiedades a sus hijos y estos a su vez a terceras personas.

El proceso debió “caerse” desde un principio, ya que una de las partes procesales no era la correcta; es decir, no se emplazó a los verdaderos propietarios, a la fecha de inicio del proceso. Tampoco se objetó el informe pericial en el cual no se explica cómo se ubicó y dan la ubicación actual al predio que los demandantes reclaman como suyo y que alegan que este nace de un testamento que data del año 1877; no se objetó las sospechosas escrituras públicas de división y partición del año 2002 y su aclaratoria del año 2003; no se refutó las contradicciones de la Municipalidad de Cajamarca, en sus informes remitidos a pedido del juez.

La Municipalidad de Cajamarca ha tenido, a través de sus funcionarios del Área de Catastro y del Servicio de Administración Tributaria (SAT), una participación oscura: el 20 de abril de 2004, el Ing. César León Díaz, entrega un certificado de ubicación de predio urbano a nombre de la sucesión Vásquez Quiroz (los Demandantes), donde precisa que la ubicación del predio es Av. Argentina S/N, barrio Mollepampa, con una extensión superficial de 10,626.45 M2, que se encuentra ubicado en área urbana, en proceso de consolidación, sin código catastral; sin embargo, el mismo funcionario, según Informe N° 039-2004-DCU/GDUAT-MPC, 7 meses después, se contradice: indica ahora que el área de terreno a nombre de la sucesión Vásquez Quiroz es 5,238.95 M2. En el mismo informe solo consigna a 2 de los 5 hermanos Torres Silva con sus lotes completos (aprox. 2200 m2).

Las preguntas que se hacen los demandados es si, ¿algo tuvieron que ver los hijos de los demandantes que hasta la actualidad trabajan en la Municipalidad de Cajamarca y en el SAT? ¿Los magistrados que expidieron las aludidas sentencias, se han dejado sorprender, en un caso en que visiblemente se afecta el derecho al debido proceso de la parte demandada y terceros propietarios de buena fe?

La sombra de Fidel Flores, ese modesto y valiente hombre que defendió, infructuosamente, su casa, de “la ley”, ronda clamando justicia.

Categorias: Locales

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